La Fazenda necesitaba responder a una creciente demanda del mercado, pero enfrentaba:
- Limitaciones de infraestructura frigorífica que impedían ampliar su capacidad.
- Altos costos financieros que restringían nuevas inversiones.
- La necesidad de optimizar la cadena de frío con una pérdida de peso inferior al 1,5% en los cerdos después del enfriamiento.
- El compromiso de mantener su crecimiento en línea con criterios de sostenibilidad ambiental y eficiencia energética.